Sesiones breves
Cinco a quince minutos con una sola meta suelen funcionar mejor que bloques largos. Alterna reconocer una letra, escuchar una palabra y completar una misión sencilla.
Sonido antes que explicación
El niño puede imitar y distinguir sonidos antes de comprender una regla gramatical. Usa palabras familiares, imágenes y frases muy cortas, y explica solo lo necesario para avanzar.
Acompañamiento de padres
El adulto debe poder ver progreso sin invadir el espacio de juego. Las recompensas deben reconocer esfuerzo y constancia, no castigar errores de aprendizaje.